Arquitectura inclusiva: el nuevo modelo ‘exclusivo’ de diseño urbano

Las ciudades están cambiando y los eslabones que sostenían ciertos principios de desarrollo inmobiliario descomunal, están siendo cambiados por valores urbanísticos que apuestan por la calidad de vida de las personas y la inteligencia en la organización de la ciudad.

Si bien, durante décadas se intentó crear un desarrollo urbano basado en la economía, ese hecho destruyó los espacios comunes y con ello, la calidad de vida de las ciudades latinoamericanas, pues se intentó limitar la oferta para aumentar la demanda.

La arquitectura ha evolucionado y hoy la inclusividad es el nuevo desafío mundial para mejorar las condiciones de vida de las personas que viven en la ciudad, como ya declaró el arquitecto Alejandro Aravena en el 2016 cuando ganó el Premio Pritzker.

Esto, tuvo como consecuencia la creación de manifestaciones arquitectónicas inverosímiles como los guetos verticales y cientos de edificios que parecen más cárceles urbanas que espacios habitables y que, como resultado, limitaron el espacio de parques, la vida de barrio y el contacto entre personas.

Hoy, tras décadas en las que muchos inversionistas y propietarios fueron engañados bajo la premisa de la “exclusividad” y aceptaron vivir en espacios reducidos que restaban bienestar a sus días, algunos desarrolladores inmobiliarios conscientes han decidido finalmente apostar por preservar espacios que sumen calidad a la urbe y a quienes las habitan.

La ‘inclusividad’ es la nueva exclusividad

La inclusividad es responsable de la calidad de la vida urbana de las ciudades y si bien, es un desafío en un mundo cada vez más globalizado, existen proyectos que están apostando por una arquitectura sustentable, inclusiva y perdurable en el nuevo modelo que exige el desarrollo urbano.

Desarrollar un proyecto inclusivo es considerar que el consumidor hoy compra por “pertenecer” y no por “presumir” y entender que existe un creciente interés por el desarrollo de proyectos de uso mixto en los que crear una apertura o un espacio de convivencia con la ciudad y el desarrollo de espacios públicos, están en el centro del negocio.

¿Cómo reconocer un proyecto inclusivo?

Reconocerás un proyecto inclusivo cuando veas que un proyecto inmobiliario se abre a la ciudad sin restricciones de acceso, cuando el proyecto incluye el desarrollo de un espacio público en donde se propicie una verdadera convivencia urbana.

Un proyecto inclusivo es aquel en donde conviven personas con distintos intereses y en donde se procura una vivienda accesible. Es la consecuencia de un desarrollo arquitectónico pensado para una demanda real y no para un grupo de inversionistas financieros.

La inclusividad, como fenómeno multidimensional y protagonista de la calidad de la vida urbana de las ciudades, se vuelve complejo de la mano de la globalización. Por este motivo, debe resolverse de manera específica, orientada a cada cultura, cada grupo social, cada comuna.

Diferentes teorías sustentan la inclusividad como un fenómeno multidimensional donde el espacio adquiere un carácter estructural. El espacio, ya no puede ser considerado como un escenario autónomo, ajeno a la interacción social y la vida de las personas.

A pesar de contar con un mayor conocimiento y compromiso, aún falta lograr una mayor concientización sobre el tema, para que se transforme en una variable proyectual más, considerada desde el principio en todo proyecto y no resuelta como un caso especial, para promover así una arquitectura mas inclusiva, que contemple a todos los usuarios.